Esta semana comparto contigo algunas reflexiones inspiradas en la lectura de Los 15 escalones del liderazgo, libro escrito por Javier Mascherano y el periodista Nicolás Miguélez, y que pone en relieve el rol del líder silencioso, del capitán sin brazalete (como Luis Enrique describe a Mascherano); un rasgo muy necesario tanto en los equipos deportivos como en las empresas y cualquier organización que se precie.

Son muchas las reflexiones que se pueden extraer del libro, pero en un ejercicio de síntesis, comparto aquí una muestra:

“Mascherano no juega únicamente cuando tiene la pelota; también lo hace cuando la tiene un compañero. Hace jugar al equipo a través de la comunicación que les regala”.

Una cualidad fundamental del líder es cómo se desenvuelve cuando “no tiene la pelota”, cuando carece del protagonismo y éste queda delegado en otros. Ser menos visible, no es ser menos líder, sino todo lo contrario.

“De pequeño estaba tan apegado a la academia donde residía y jugaba que prefería que no debilitaran a mi equipo antes que irme yo solo a un club importante. Sentía que si me iba a un club profesional estaba abandonando un proyecto con el que estaba muy identificado”.

Las organizaciones pequeñas son ideales para entrenar nuestro sentimiento de pertenencia, asentar nuestros valores y aplicarlos después en organizaciones más grandes y complejas.

 “En la vida, lo más importante es ser capaz, en cualquier momento, de sacrificar lo que somos por lo que podríamos llegar a ser” (Charles Dubois, médico naturalista).

“A mí el fútbol me dio cultura, por ejemplo. No terminé la Secundaria, pero aprendí inglés jugando en Inglaterra”.

No se trata de qué tienes o qué no, sino de qué haces con lo que tienes.

“En el West Ham nunca, pero nunca, me dieron la más mínima oportunidad. Pero yo seguí entrenando como si fuera titular. Cuatro meses después de sentirme abandonado en West Ham estaba disputando la final de la Champions con el Liverpool, como titular”.  […] En esos meses tan duros aprendí que la única manera de evitar la sensación de fracaso es agotar todas las posibilidades que estén a tu alcance”.

Para aprovechar el tren de las oportunidades sólo necesitamos dos cosas: que alguien confíe en nosotros (Rafa Benítez en el caso de Mascherano) y sobre todo estar preparados para cuando llegue ese momento, y a menudo nos aferramos solo a lo primero…

Mascherano Messi

Mascherano junto a Messi (Fuente: Goal.com)

Líder te hacen los demás. “La determinación que tengo genera contagio en los demás”. El liderazgo es la determinación enfocada a la excelencia.

 “Si tuviera que elegir entre haber ganado un Mundial con otro grupo y haber perdido la final con uno como éste, me quedo con lo segundo. Lo que se vivió internamente va a quedarnos de por vida. Es preferible perder haciendo las cosas correctamente que ganar de cualquier manera”.

 Y esto lo dice un competidor nato como Mascherano… El primer paso hacia el abismo es renunciar a nuestro esfuerzo o a nuestros valores.

“Mascherano firmó ese compromiso, pero fue más allá: llevó la autoexigencia al límite, conociéndose a sí mismo mejor que nadie. Estableció sus límites como jugador de fútbol, un ejercicio de honestidad brutal que le permitió ampliar sus posibilidades como líder”.

Conocer tus límites puede ser el primer punto para superarlos y sobre todo para saber dónde poner el foco.

“Cuando era chico, creía que a los 30 años ya estaría de vuelta. Que no me importaría nada. Sin embargo, me pasa todo lo contrario. Estoy más alerta que antes. Con la soga al cuello como nunca, matándome para jugar, concentradísimo en serle útil a mi club, sintiéndome muy bien y con muchas ganas”.

No todos los jugadores (y trabajadores) tienen el talento de saber reinventarse permanentemente. Basta con imaginarnos que nos queda poco tiempo en un sitio para mostrar lo mejor de nosotros.

“Bielsa es un líder absolutamente diferente a todos los demás. Es imposible que alguien así no te cambie la vida, sobre todo cuando estás en una etapa de crecimiento. Porque, además de ser tan bueno en lo que hace, tiene espíritu docente. Te hace mejor persona”.

Un buen indicador de un buen líder o docente es que sea capaz de generar curiosidad en sus alumnos. La curiosidad es la musa del aprendizaje.

Feliz resto de semana,

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Pedro Díaz-Ridao

Mascherano Argentina

Mascherano en un partido con la selección argentina (Fuente: EFE)

Y aquí os dejo un extra divertido sobre su espectacular Mundial de Brasil 2014